Entre libros, historias y perros de terapia, el Distrito de Bibliotecas del Condado de Alachua celebra su cuadragésimo aniversario y continúa conectando a la comunidad mediante formas innovadoras de aprendizaje.
Después de cuatro décadas de fundación, sus 12 sedes se han convertido en espacios de aprendizaje y entretenimiento para la comunidad. Entre los programas que marcan su crecimiento está Read With a Dog, o Leyendo con un perro, donde los niños tienen la oportunidad de leerle a un oyente amistoso que tiene cuatro patas y no los juzga.
Esta experiencia fuera de lo común permite que los niños escojan una historia y la compartan con uno de los perros visitantes en un ambiente relajado. Esto fomenta una mayor seguridad en los participantes mientras fortalecen sus habilidades lectoras.
Para algunos niños, leer en voz alta frente a otros puede ser intimidante. Una de las madres que asiste al programa desde hace casi un año dice que su hija ha ganado confianza en sí misma, duda menos antes de comenzar a leer y escoge libros más complejos.
“No le cuesta tanto empezar y ahora lee libros más largos. Y también es más independiente".
Carrie Ann, otra madre participante, dice que también ha visto cambios positivos en su hija desde que comenzó a participar en el programa. Además de leer libros de mayor dificultad, la niña ha aprendido herramientas para identificar sonidos y descifrar palabras por sí misma.
“Ella sabe cosas que la ayudan a descubrir cómo decir una palabra por sí sola, y es genial verlo”, dijo Carrie Ann.
Detrás de cada sesión, hay perros que están preparados para interactuar con los niños. Para convertirse en perros de terapia, los canes son evaluados en ambientes con ruido y movimiento para así observar cómo reaccionan con distintos retos y estresores.
Donna Larvenz, la manejadora de Yogi, uno de los perros visitantes, asegura que su comportamiento tranquilo lo hizo un candidato ideal para el trabajo.
“Es un perro de terapia innato”, dijo Larvenz. “Es muy tranquilo y disfruta de toda la atención que le prestan”.
Y los beneficios del programa no se limitan únicamente al desarrollo de la lectura; algunos niños también logran vencer sus propios miedos.
Joan McLeon, la manejadora de Annie, otro perro de terapia, recordó el caso de un niño pequeño que llegó al programa con temor hacia los perros. Debido a su pequeño tamaño y carácter simpático, Annie ayudó a que poco a poco, el niño se sintiera más seguro.
“Este niño parecía estar, ya sabes, más cómodo y a gusto”, dijo McLeon.
Con el tiempo, las sesiones fortalecen la relación entre los niños y los canes, creando un vínculo que va más allá de la lectura y los motiva a seguir regresando.
Como parte de su 40.º aniversario, el Distrito de Bibliotecas del Condado de Alachua celebrará el sábado 3 de Octubre un evento comunitario en la Biblioteca Central. La programación contará con varias actividades para toda la familia, incluyendo la oportunidad de conocer a uno de los perros de terapia de Read With A Dog.