Después de un año sin perder en casa, los Florida Gators necesitaban una respuesta. Y la dieron de la mejor manera posible.
Florida derrotó 100-77 al No. 23 Alabama este domingo en el O’Connell Center, recuperándose de su reciente derrota ante Auburn y demostrando por qué sigue siendo uno de los equipos más sólidos de la Conferencia del Sureste.
Con 10,627 aficionados en las gradas, los Gators transformaron el partido en una fiesta desde el cierre de la primera mitad y nunca miraron atrás.
El duelo estuvo cerrado hasta los minutos finales del primer tiempo. Florida apenas ganaba por dos puntos cuando Rueben Chinyelu inició una racha personal que encendió al O’Dome. Thomas Haugh añadió un triple y, en cuestión de minutos, los Gators se despegaron 41-30.
Esa energía continuó después del descanso
Florida abrió la segunda mitad con 10 puntos consecutivos y encadenó 11 paradas defensivas seguidas, dejando sin respuestas a Alabama.
“Cuando defendemos y rebotamos bien, nuestra ofensiva fluye sola”, explicó el entrenador Todd Golden. “Tener 11 paradas seguidas contra un equipo como Alabama es algo enorme”.
Dominio total en la pintura
Los números reflejaron lo que se vio en la cancha: Florida aplastó a Alabama 72-26 en puntos dentro de la pintura y apenas cometió dos pérdidas de balón en todo el partido.
Alex Condon fue la cara de esa reacción. Después de un partido difícil ante Auburn, el delantero respondió con 25 puntos, siete rebotes y seis asistencias.
“No dejamos que un mal juego afectará su mentalidad”, dijo Golden. “Hoy jugó con confianza, agresivo y con mucha energía”.
Thomas Haugh sumó 22 puntos y Rueben Chinyelu aportó otro doble-doble con 14 unidades y 17 rebotes.
Boogie Fland impone el ritmo
Boogie Fland fue el motor defensivo del equipo con ocho robos y ocho asistencias, igualando un récord histórico del programa.
“Tal vez no fue su mejor noche anotando, pero su impacto en defensa es enorme”, señaló Golden. “Es una base que hace jugar a los demás y pelea cada balón”.
Florida aprovechó cada error de Alabama, convirtiendo sus 18 pérdidas en 25 puntos.
Un ambiente hostil para Bediako
La historia previa del partido también se hizo sentir en las gradas. Charles Bediako, quien regresó al baloncesto universitario tras intentar dar el salto a la NBA, fue recibido con cánticos cada vez que se acercaba a la línea de tiros libres.
Bediako terminó con seis puntos y siete rebotes antes de salir por acumulacion de faltas con 2:10 por jugar.
Con el juego decidido, Olivier Rioux, el jugador más alto del mundo con 2.36 metros, ingresó en el último minuto y anotó las canastas 99 y 100 para cerrar la noche entre aplausos y cánticos de la fanaticada.
“Falló la primera, tomó su propio rebote y la metió. Fue un momento muy especial”, dijo Golden.
Mirando hacia adelante
Golden destacó lo importante que fue volver a ganar en casa tras la derrota ante Auburn: “Perder aquí nos dejó un mal sabor. Este lugar es una ventaja para nosotros y nuestra gente hoy nos empujó desde el inicio”, afirmó.
Florida tendrá descanso entre semana antes de visitar a Texas A&M el próximo sábado, en otro duelo clave dentro de la Conferencia del Sureste.