Las clases gratuitas de inglés y ciudadanía de la Liga de Mujeres Latinas en Gainesville continúan apoyando a inmigrantes que buscan mejorar su comunicación y avanzar en su proceso de integración en Estados Unidos.
La organización sin fines de lucro fundada en 2005, lleva más de una década ofreciendo estos programas educativos con el fin de fomentar conexiones y brindar oportunidades de crecimiento accesibles para la comunidad.
“Llevamos 18 años haciendo estos programas porque había una necesidad en la comunidad”, explicó Ericka Ghersi, presidenta de la Liga de Mujeres Latinas.
La organización ofrece clases de inglés presenciales los sábados de 9 a 11 a.m. en Queen of Peace con la voluntaria Elaine Machado. Estas clases comenzaron el 17 de enero y continúan hasta el 25 de abril.
Los martes tienen clases de inglés de 6 a 7:30 p.m. en Creekside Community Church con el voluntario Jesús Solórzano, comenzando el 20 de enero hasta el 14 de abril.
También cuentan con sesiones en línea para reforzar el aprendizaje desde casa.
Las clases de ciudadanía se imparten los jueves de 6 a 7:30 p.m. en Creekside Community Church con Porter Horne, director de Immigrant Hope Gainesville, una organización reconocida por el Departamento de Justicia para ayudar a los inmigrantes en sus trámites con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos. Estas clases se ofrecen desde el 5 de febrero hasta el 2 de abril.
Según Ghersi, estas clases cuentan con alrededor de 20 personas inscritas en las clases de inglés, mientras que en ciudadanía hay ocho participantes registrados. Sin embargo, la asistencia puede variar.
“Depende si hay alguna mala noticia de que algo está pasando en la ciudad, desaparecen y después, cuando ya todo está tranquilo, aparecen”, dijo. “Es un vaivén”.
Para los voluntarios, el impacto del idioma en la vida diaria de los estudiantes es evidente.
Jesús Solórzano, quien da clases los martes, explicó que muchas personas enfrentan barreras laborales por no dominar el inglés.
“Algunas veces (las personas) no pueden ir a una entrevista (laboral) porque no dominan lo básico para poder expresar su experiencia”, dijo. “El idioma los limita”.
Solórzano fue estudiante del programa de inglés intermedio en 2024, antes de convertirse en voluntario.
“Cuando vi que tenía oportunidades de también como retribuir un poco lo que había recibido, decidí colaborar”, dijo.
Aunque es su primera vez enseñando el nivel básico de inglés, considera que el programa es necesario, sobre todo al momento de acceder a trabajos formales con empresas americanas, donde es necesario que las personas tengan un nivel básico en el idioma.
Elaine Machado, estudiante de maestría en la Universidad de Florida y voluntaria que imparte clases los sábados, también ve el idioma como una herramienta clave.
“Aprender otro idioma abre puertas y trae mejores oportunidades”, dijo Machado, originaria de Brasil y con más de 20 años de experiencia enseñando inglés como lengua extranjera.
Las clases se enfocan en la comunicación y en el vocabulario. Suelen realizar trabajos individuales y en grupo para diversificar el patrón de interacción que hay en las clases.
“Quería combinar mi experiencia con algo de mi tiempo libre y devolver a la comunidad”, dijo Machado.
Los profesores envían tarea a los participantes para que puedan reforzar lo aprendido desde casa. También realizan una evaluación a mitad del programa y otra al final para poder saber el progreso de cada estudiante.
Entre los participantes, el programa representa una oportunidad para practicar el idioma en un ambiente de apoyo.
Yosmar Apostol Ache, quien asiste a las clases de inglés de los sábados, se unió después de seis meses viviendo en Gainesville.
“Desde que llegué a Estados Unidos siempre he estado rodeada de latinos, entonces el tema del inglés se me ha hecho un poco cuesta arriba practicarlo”, dijo.
Para Apostol, el programa no solo ayuda con el idioma, sino con la confianza. Ella dice que asistir a estas clases es algo que va ayudar a las personas en su día a día.
“Es lo que nos va a hacer avanzar en nuestra vida y en este país”, dijo Apostol.
En cuanto a las clases de ciudadanía, Porter Horne, quien las imparte desde 2021, dijo que el proceso se ha vuelto más complejo en los últimos años.
“La única situación migratoria realmente segura en Estados Unidos es ser ciudadano”, dijo. “El proceso de entrevistas (para obtener la ciudadanía) se ha vuelto más difícil, pero seguimos adelante”.
Horne anima a quienes desean iniciar el proceso a buscar apoyo, asistir a las clases y si tienen la posibilidad consultar sobre cuáles son sus opciones con un abogado de inmigracion.
A pesar de los desafíos, la organización planea continuar ofreciendo los programas.
Para Ghersi, el objetivo es claro poder apoyar a la comunidad latina a través de la educación.
“Somos una fundación que se preocupa por servir a la comunidad latina y ofrecer talleres y clases”, dijo. “Al ver una necesidad, tratamos de cubrir esa necesidad”.