Durante la reunión del martes de la junta escolar del condado de Alachua, funcionarios del distrito presentaron su propuesta más reciente de zonificación antes del voto final el próximo 12 de marzo, la cual contempla el cierre de cuatro escuelas primarias y podría afectar al menos a 1,000 estudiantes.
Padres y maestros aprovecharon la reunión para expresar su descontento con los cambios, que describen como apresurados y con poca transparencia.
Entre las escuelas que se contemplan cerrar están Stephen Foster, Alachua, Irby y Williams Elementary. En un mapa previo también se consideraban Rawlings Elementary y Duval Elementary, pero estas ya no son consideradas para cerrar en la propuesta más reciente.
Julia Gatson, maestra que ha trabajado en Stephen Foster Elementary durante 20 años, dijo que tanto el personal como las familias aún tienen muchas preguntas sin respuesta.
“¿A dónde van a ir nuestros niños? ¿Van a tener que caminar dos millas por la avenida 39 para llegar a sus nuevas escuelas? ¿A dónde vamos a ir los trabajadores?”, dijo Gatson. “No se nos ha compartido ningún plan”.
Padres que asistieron a la reunión también dijeron sentirse frustrados por la forma en que se han manejado las propuestas.
“Ha habido una falta de equidad y justicia en estos cierres a nivel del distrito”, dijo Melvena Wilson, madre de un estudiante de Williams Elementary, durante el periodo de comentarios públicos.
Según el distrito escolar, operar una escuela primaria puede costar hasta 1.1 millones de dólares al año. Funcionarios explicaron que los cambios propuestos buscan responder a la disminución en la matrícula.
En una declaración pública, Jackie Johnson, portavoz de las Escuelas Públicas del Condado de Alachua, señaló que actualmente hay 6,600 cupos vacíos en el distrito.
Agregó que el plan busca equilibrar la matrícula, mejorar la eficiencia de los planteles y redirigir recursos de instalaciones que no están siendo utilizadas a su máxima capacidad.
“El distrito también tiene que invertir millones adicionales en el mantenimiento de instalaciones envejecidas”, dijo Johnson.
La miembro de la junta escolar Leanetta McNealy expresó preocupación sobre cómo los cierres de escuelas podrían afectar a las comunidades.
“El cierre de escuelas tiende a debilitar tanto la estabilidad del vecindario como los resultados de los estudiantes”, dijo McNealy.
Las familias también están pidiendo al distrito que aclare cómo funcionará el transporte para los estudiantes que podrían verse obligados a cambiar de escuela si los cierres se concretan. Asistentes de la reunión, solicitaron a la junta escolar que pause la decisión para permitir más tiempo de discusión.
La junta escolar podría votar sobre el plan de redistribución tan pronto como el 12 de marzo.