Florida no necesitó de una noche perfecta para volver a imponer su ley en la Conferencia del Sureste. Le bastó con dominar el rebote, castigar la pintura y jugar con la calma de un equipo que sabe exactamente a qué juega y qué pretende lograr.
Con Alex Condon alcanzando un hito histórico y Rueben Chinyelu convirtiendo el juego interior en territorio exclusivo, los No. 12 Gators vencieron a South Carolina por 76-62 el martes por la noche en el O’Connell Center. Fue la sexta victoria consecutiva de Florida y la décima en sus últimos 11 partidos, una racha que mantiene al equipo en la cima de la conferencia, con una ventaja de 1.5 juegos sobre Arkansas.
Condon firmó una gran actuación: 20 puntos y 10 rebotes, su quinto doble-doble de la temporada. Además, se unió al club de los 1.000 puntos de Florida, convirtiéndose en el jugador número 58 en la historia del programa en superar esa marca. El ala-pívot encestó 7 de 14 tiros de campo y fue perfecto desde la línea de tiros libres, con 6 de 6, puntos que resultaron clave cuando South Carolina intentó acortar distancias antes del descanso.
Si Condon puso el sello del momento, Chinyelu marcó el tono del partido. El pívot terminó con 15 puntos y 17 rebotes para su decimosexto doble-doble de la temporada, consolidándose como líder de la Conferencia del Sureste en esta estadística. Florida es uno de los mejores equipos reboteadores del país, ganando esa batalla con autoridad: 47-30 en tableros y una ventaja de 44-28 en puntos en la pintura, un dato que explica por qué el juego se sintió controlado incluso cuando el marcador no se disparaba.
Un inicio con respuesta inmediata
El arranque, eso sí, tuvo un pequeño sobresalto. South Carolina abrió con una jugada de tres puntos de Meechie Johnson, su principal anotador, pero Florida respondió con 10 puntos consecutivos y no volvió a estar por debajo en el resto de la noche.
La ventaja de los Gators llegó a ser de 14 en la primera mitad, aunque un tramo de cinco minutos sin anotar un tiro de campo permitió que los Gamecocks se acercaran a seis (35-29). Florida volvió a respirar con dos tiros libres de Condon y, justo antes de la bocina, un robo de Xaivian Lee terminó en bandeja para mandar a los actuales campeones nacionales al vestidor con una ventaja de 10 puntos.
Segunda mitad sin drama
La segunda mitad fue una extensión del plan: defender con intensidad, correr cuando hubiera oportunidad y volver a cargar el rebote. Florida empezó con una racha de 7-0 para despegarse por 16 y nunca se vio realmente amenazada. Con el juego inclinándose cada vez más hacia la pintura, los Gators ampliaron la diferencia hasta 22 antes de vaciar la banca.
Thomas Haugh aportó 10 puntos, incluidos tres triples, mientras que Lee terminó con 9 puntos y 5 asistencias. En el otro lado, Johnson lideró a South Carolina con 22 puntos, una cifra que maquilló una noche complicada para unos Gamecocks que cargan con siete derrotas seguidas y que ya habían sufrido ante Florida hace apenas tres semanas, un duro golpe de 47 puntos en Columbia, un antecedente que dejó clara la diferencia entre ambos equipos.
Momento emotivo, cierre y lo que viene para los Gators
Florida también vivió un momento emotivo antes del salto inicial. El programa guardó un minuto de silencio en memoria de Bill Donovan, padre del exentrenador Billy Donovan, fallecido el sábado tras un ataque cardíaco. El O’Connell Center lleva el nombre de Billy Donovan, una figura central en la historia moderna del baloncesto de los Gators.
El cierre incluyó un guiño para la afición. Con el partido resuelto, el público pidió a gritos al pívot caminante de 7,9 pies, Olivier Rioux, quien jugó el último minuto; un detalle que redondeó una noche cómoda para Florida en casa, donde el equipo mejoró a 12-1 esta temporada como local.
Florida (20-6, 11-2) vuelve ahora a la carretera para dos compromisos seguidos, comenzando el sábado al mediodía en Ole Miss. Los Gators no ganan en Oxford desde 2016, una racha que buscan cortar mientras persiguen su primer título de temporada regular en la Conferencia del Sureste desde 2014. South Carolina (11-15, 2-11) recibirá el sábado a Mississippi State, con la urgencia de frenar una caída que, por ahora, no encuentra freno.