La educación a distancia es un reto para los padres, maestros y niños.

By

 Al incorporarse a la escuela, los niños aprenden disciplina y cómo interactuar con otros. Pero debido a la cuarentena por el COVID-19, se ha perdido este elemento fundamental en el desarrollo de los menores. En marzo las escuelas alrededor del mundo cerraron. Ahora los niños se la pasan todo el día en casa, aprendiendo de una pantalla.

Luciana Durán atendiendo su clase via Zoom.

Rodrigo Durán tiene una hija en cuarto grado y dice lo que más extrañan su esposa y él es la disciplina del salón. Durán dijo que al principio le costó trabajo a su hija adaptarse a este nuevo formato.

  “Al principio fue un poco complicado porque se distraen con cualquier cosa, si el perro ladra o si alguien toca la puerta”, afirmó.

A pesar de esto, su hija se ha ido acostumbrando. Él mismo se ha dado cuenta de que la disciplina ahora es mucho más rígida.

“La maestra quiere verlos a todos. Quiere ver que todos están en clase, que todos están atendiendo en este momento. Creo que mi hija ya ha establecido sus prioridades. Ella cierra su puerta y atiende sus clases. Sabe que cuando termina puede seguir con sus actividades”, agrega el padre de familia.  

Esta abrupta transición ha tenido resultados mixtos para muchas familias. Cherith Huelga, mamá de una niña de 5 años de un niño de 12, dijo que sus hijos no están rindiendo al mismo nivel que antes.  

“Están aprendiendo menos ahora, definitivamente. Mira, la de cinco años está aprendiendo a leer y es muy distinto cuando estás en un zoom conectado todo el día a cuando estas presencial con la maestra. Es muy diferente. Las maestras tratan de hacer lo mejor que pueden, pero no es lo ideal”, asegura Huelga.

Además dijo que a su hijo también le ha costado. Incluso, habló con una de sus profesoras que le explicó los obstáculos con los que se enfrentan al enseñar en línea. 

“En el caso de mi hijo, justamente la semana pasada llamó uno de sus profesores diciendo que uno de los problemas que están teniendo es que no pueden ver el trabajo que están haciendo los niños. Entonces, no saben si están entendiendo o no hasta que entregan una tarea o un trabajo, el profesor lo corrige y vien que no entendieron. Pero en ese punto ya están aprendiendo otra cosa”, relata la mujer.

Cherith dice que aparte de esto los niños necesitan interactuar con otros de su misma edad. Al no poder hacer esto, se aburren con facilidad. Se cansan de la misma rutina que ella describe como mentalmente drenante. A la pequeña de Cherith le ha costado entender la situación.

“Una vez se me acercó y me dijo, ‘¿tú no extrañas a la gente, estar con gente?’ Como mamá, esto te rompe el corazón”.

Jaaziel González, una pequena en segundo grado, dice que extraña a sus amigos. 

 “Estoy emocionada de que se vaya el coronavirus para que pueda volver a la escuela”, afirma

Es evidente que ha sido difícil para los pequeños la transición a clases en línea. A pesar de todos estos cambios, Rodrigo ha sacado algo positivo de la situación en cuanto al uso de las computadoras. 

 “Se han apartado de lo que es decir los juegos y se han ido a una parte más profesional y creo que se han ido preparando para un mundo virtual y un mundo de tecnología que todo es a través de la computadora”, concluye Durán.

En el condado de Miami-Dade, donde estudia la hija de Rodrigo, a partir del 5 de octubre comenzaron el regreso escalonado para ciertos estudiantes. Ya había decenas de escuelas abiertas a través del estado de la Florida y solo faltaba el condado de Miami-Dade.

Check Also

Organización ofrece clases de inglés conversacional para adultos

Joel Hernández, de 20 años, imparte la primera sesión del programa de inglés para adultos de Children Beyond Our Borders. 27 de septiembre.